Informe de Batalla 06-04-2021

9ª Edición
Partida:
 Guerra Eterna. Juego Equilibrado. Manual Grand Tournament 2020.
Misión: Rebasar (Overrun).
Puntos: 2000.

Mi ejército: Caballeros Imperiales.
Destacamento Superpesado – Questor Imperialis
– Caballero Cruzada (Alabarda de Plata)
– Caballero Guardián (Ogenus, el Caballero Ahogado)
– Caballero Paladín (Pretor 24)
– 2 Escoltas Helverin (Escualos de Charias)
– 2 Escoltas Archa de Guerra (Capucha Negra y el Escudero Fantasma)

El adversario: Necrones
Destacamento de Batallón
– Barcaza de Mando Catacumba
– Cronomante
– Criptecnólogo con Capa Tecnocanope
– 2 unidadoes de Criptoesclavos
– 3 Unidades de Guerreros Necrones
– Necroguardias
– Destructores Skorpekh
– 2 Unidades de Escarabajos Tecnocanopes
– Destructrores Lokhust
– Acechante de Perdición Tecnocanope
– Arca Fantasma

Por vez primera en mucho tiempo he podido volver a echar una partida de Warhammer 40.000 con mi ejército de Caballeros Imperiales para enfrentarlos a un ejército de Necrones.

Me limité a seguir probando cosas del libro de la Guerra de la Máquina, Engine War, del Despertar Psíquico, así que probaría las Tradiciones para Casas personalizadas con Marcha Tormentosa y Combatientes de Primera Línea. Mi Señora de la Guerra sería Alabarda de Plata, con Bendito por los Sacristanes para su Cañón Ícaro Doble y la Furia Infinita. Cada uno de los otros Caballeros recibió respectivamente un Rasgo y una Reliquia; Deber Incansable para Ogenus y la Armadura del Ión Santificado para Pretor 24.

Mi oponente quiso jugar con el manual Grand Tournament 2020, así que elegí los objetivos secundarios Rompelíneas (Linebreaker), Mermarlos (Grind Them Down) y Derribarlos (Bring It Down). El Grand Torunament 2020 no es mi opción favorita para jugar, pero tampoco se me hace muy relevante jugarlo en lugar del manual básico.

Despliegue

El plan era sencillo, mantener los objetivos de mi territorio con los Armigers y avanzar con los Questoris. La mesa tenía suficientes elementos de cobertura densa u oscurecidos como para obligarme a extender mi línea de batalla a todo lo ancho para contar con buenas ocasiones de disparo.
En respuesta al despliegue de su Acechante de Perdición y sus Destructores Lokhusts en su flanco derecho, yo coloqué a los Helverin en mi flanco izquierdo tras un elemento industrial a la espera de la primera oportunidad de dispararles.
El Guardián y las Archas de Guerra desplegaron en mi flanco derecho justo frente a su Catacumba, sus Necroguardias, sus Destructores Skorpekh y su Arca Fantasma.
La Cruzada y el Paladín avanzarían por el centro para brindar su potencia de fuego allí donde fuera necesaria.

Mi oponente situó una unidad de Escarabajos y Guerreros en cada flanco y otra unidad más de los últimos a bordo del Arca, con los Criptecnólogos en su centro para mantener a casi todo su ejército dentro de sus áreas de influencia.


Turno 1

Tuve la suerte de ser el primero en actuar, pero no quise avanzar demasiado mis posiciones hasta estar seguro de haber anulado al menos parte de su capacidad de dañarme a larga distancia y hasta saber a dónde se teletransportaría su Barcaza Catacumba y con quién. Así que todos mis Caballeros salvo uno salieron sólo un poco de mi zona de despliegue; la excepción fue el Escudero Fantasma, uno de mis Archas de Guerra, que se adelantó con el único propósito de atraer el asalto de los Destructores Skorpekh, de los Necroguardias, o de ambos. Pretendía con ello minimizar el avance de aquel flanco hacia mi territorio y mermar en alguna medida la unidad de Escarabajos.

Los Helverins pudieron derribar al Acechante de Perdición antes de que causara daño alguno, pero fueron necesarios ambos. El Paladín hizo uso de la estratagema Atronador para destruir el Arca Fantasma, pero no lo consiguió y la Cruzada tuvo que rematar el trabajo, lo que provocó cuatro bajas entre sus pasajeros. El Guardián causó algunas bajas entre los Destructores Skorpekh pero, pese a haber destruido dos de sus vehículos en mi primer ataque, necesitar dos de mis unidades para derribar cada una de las suyas no era una media muy prometedora.

El Escudero Fantasma cargó contra los Escarabajos por el mero hecho de ser el objetivo más cercano y sólo pudo acabar con una de sus peanas.

En el turno de mi oponente la Catacumba usó su Velo de Oscuridad para llevarse consigo a la unidad de Necroguardias a mi flanco derecho, a distancia de asalto de mi segunda Archa de Guerra. La unidad de Escarabajos trabada con el Escudero Fantasma permaneció donde estaba a la espera de los Destrutores Skorpekh y, en el otro flanco, la otra unidad de Escarabajos se adelantó hacia Pretor 24.

Su fase de disparo fue de escasa eficiencia, pues incluso los Destructores Lokhust apostados en una alta ruina fallaron en su intento de dañar a Pretor 24.

En la fase de asalto los Destructores Skorpekh rebanaron fácilmente al Escudero Fantasma. En mi zona de despliegue, los Necroguardias cargaron contra Capucha Negra, tras lo cual Ogenus hizo una Intervención Heroica de 6″ (gracias a su Rasgo) para unirse a la refriega. Pese al poder combinado de ambos Caballeros, los Necroguardias sobrevivieron con más de la mitad de sus efectivos en lo que sería el inicio de una racha de mala suerte que se alargaría durante toda la partida.
En mi flanco izquierdo, la unidad de Escarabajos falló en una carga casi segura contra el Paladín, lo que resultaría venirle de perlas a mi rival más tarde.

El Escudero Fantasma se sacrifica para atraer la atención enemiga y limitar su avance.
Los Destructores Lokhust acechan a Pretor 24 y Alabarda de Plata.
La Barcaza de Mando Catacumba y la unidad de Necroguardias aparecen en el flanco derecho, custodiado por Ogenus y Capucha Negra.
Los Necroguardias resisten la Intervención Heroica de Ogenus bajo la fría mirada de su señor.

Turno 2

Mi turno 2 fue el inicio de una mezcla de mala suerte y malas decisiones por mi parte que me costarían la batalla. Mi error más grave fue no seguir mis propios consejos, cosa que por algún motivo me muestro constantemente incapaz de hacer. La clave de puntuar cada turno con un ejército como el de los Caballeros imperiales es, creo yo, identificar qué unidades enemigas es vital destruir y asegurar su destrucción. En ese momento dichas unidades eran los Escarabajos cerca de Pretor 24 en mi flanco izquierdo, los Necroguardias y la Catacumba en el derecho y los Destructores Lokhust en la retaguardia enemiga.

Confié en que Pretor 24 y uno de los Helverins serían capaces de destruir a los Escarabajos en combate cuerpo a cuerpo, por lo que toda su potencia de fuego fue dirigida contra los Necroguardias al otro lado de la mesa. para ello, Capucha Negra y Ogenus se retiraron del combate contra ellos, el primero hacia el centro de mi zona de despliegue para mantener el objetivo que allí había y el segundo pasando por encima de sus enemigos para ir en busca de la Catacumba. Alabarda de Plata se adelantó por el centro para dar caza a los Destructores Skorpekh y empezar a presionar en territorio enemigo.

La fase de disparo resultó un completo fiasco cuando la potencia combinada de prácticamente todo mi ejército no bastó para aniquilar a los Necroguardias. El Cañón de Batalla, el Cañón Termal y los Cañones Automáticos Armiger tuvieron unas nefastas tiradas para determinar su cadencia y, pese a recurrir al Espíritu Máquina Beligerante de su cañón gatling, el Guardián tuvo pésimas tiradas para herir. Todo ello junto con buenas tiradas de salvación y reanimación Necrona me dejaron con los Necroguardias enquistados en mi flanco.

Para colmo de males, Pretor 24 y Tiburón Cobra no lograron acabar con los Escarabajos al asalto, lo que me negaría otro marcador de objetivo más en mi siguiente ronda. Decidí forzar mi suerte al hacer que Ogenus cargara contra la Catacumba, pues era capaz de acabar con ella en una sola acometida de su Guantelete Atronador, pero de nuevo la suerte no estuvo de mi parte y acabé con la barcaza tan enquistada como los Necroguardias.
Alabarda de Plata sí tuvo éxito en aplastar a los Destructores Skorpekh al asalto, limitándose a ignorar a la cercana unidad de Escarabajos que realizó Intervención Heroica contra ella.

Durante el turno Necrón, todas las unidades se retiraron de sus respectivos combates para evitar nuevos ataques de mis Caballeros: los Escarabajos trabados con Alabarda de Plata se retiraron hacia su zona de despliegue; aquellos trabados con el Paladín y el Helverin pudieron retirarse y mantenerse al alcance del marcador de objetivo y lo mismo hicieron los Necroguardias y la Catacumba.

Su fase de disparo fue escasa pero no por ello menos letal. El líder en Catacumba no logró causar daños a Ogenus con las armas gauss de su barcaza, pero los Criptecnólogos causaron graves daños a distancia a Alabarda de Plata, dejándola demasiado debilitada para resistir la devastadora andanada de los Destructores Lokhust. Ni siquiera su Escudo Iónico debidamente orientado evitó que cayera destruida habiendo empezado el turno prácticamente intacta.

En la fase de combate, los Escarabajos del flanco izquierdo habían quedado fuera del alcance de Pretor 24, pero Ogenus tenía una capacidad de maniobra endiablada con su Intervención Heroica de 6″ y volvió a acosar a los Necroguardias, pero con el mismo escaso éxito que había mostrado con la Catacumba.

Pretor 24 y Alabarda de Plata intentan presionar el centro, pero el Paladín tendrá que volver atrás para cargar a los Escarabajos.
Alabarda de Plata se adelanta para rodear las ruinas y aplastar al último Skorpekh tras abatir a los demás con sus disparos.
Ogenus es incapaz de acabar ni con los Necroguardias ni con la Catacumba y ambas unidades se le escapan entre los dedos.
Pretor 24 y Tiburón-Cobra tampoco logran desalojar a los Escarabajos, que reclaman el control del objetivo bajo el Armiger.

Turno 3

El ejército Necrón ya tenía todas sus unidades allí donde mi adversario quería y mi ineptitud para rechazar sus incursiones me costó muy cara en mi tercera fase de mando, pues sólo poseía el objetivo central de mi zona gracias al dañado Capucha Negra. Además había perdido a mi Cruzada, mi unidad más poderosa de combate a distancia. Aunque el resto de Caballeros aún estaban en buenas condiciones, me veía incapaz de salir de mi zona de despliegue por no haber sabido gestionar las amenazas.

Sin haber aprendido la lección, Pretor 24 abandonó el combate con los Escarabajos para avanzar hacia el frente e intentar empezar a apuntalar el objetivo secundario Rompelíneas. El Archa de Guerra intercambió posiciones con uno de los Helverins para asaltar a dichos Escarabajos sin perder el control de mi único objetivo mientras Ogenus se preparaba para volver a atacar al líder Necrón y sus Necroguardias.

En la fase de disparo el Paladín pudo vengar a Alabarda de Plata, al menos en parte, acabando con uno de los Destructores Lokhust para intentar reducir el poder ofensivo de su unidad. Ogenus y los Helverins volvieron a verse impotentes para acabar con los Necroguardias con unas tiradas para impactar y herir de verdadero anti-récord.

En la fase de asalto volvió a hacerse evidente que debería haberme centrado en una amenaza antes siquiera de mirar a la siguiente, porque el Archa de Guerra y el Helverin dejaron viva una peana de Escarabajos, lo que significaba otro turno en el que yo no puntuaría y mi oponente sí por ese objetivo. Pretor 24 asaltó contra la gran unidad de Guerreros Necrones que tenía delante con la única intención de presionar hacia la zona de despliegue enemiga, pues las bajas que causaba con sus pisotones eran pocas debido a las capacidades defensivas y regenerativas otorgadas por los Criptecnólogos.
En el otro flanco la suerte fue sólo algo mejor, pues Ogenus logró destruir la Barcaza de Mando con su Guantelete Atronador, pero falló en la tirada para arrojar sus restos sobre el único Necroguardia superviviente, lo que significó otro objetivo negado.

El turno de mi oponente apenas tuvo acción alguna. Los Lokhust acusaron una pérdida de efectividad tremenda tras haber perdido a uno de los suyos y Pretor 24 pudo evitar sus disparos con su Escudo Iónico. Los Criptecnólogos dirigieron contra él las extrañas energías que manipulaban causándole daños leves. Pero, en todo caso, el ejército Necrón ya no necesitaba destruir a sus adversarios. Ya había causado todo el daño que necesitaba en puntos de victoria.

Ogenus deja atrás a los Escarabajos en busca de otro objetivo. Grave error, pues los Armigers no logran acabar con ellos.
Ogenus logrará acabar con la Barcaza Catacumba, pero no será suficiente.
Los Armigers no logran acabar con los últimos Escarabajos, ni Ogenus con el último Necroguardia.

Turno 4 en adelante

La partida se extendería la duración completa de 5 turnos, pero ya sería tarde para enmendar mis deslices. Eventualmente lograré liberar y controlar los tres objetivos de mi zona de despliegue y avanzar con Ogenus y Pretor 24 para puntuar por la misión Rompelíneas en el último turno. Incluso lograré lanzar una carga contra los Destructores Lokhust y destruir a otro de ellos, pero nada bastará para alcanzar a mi oponente en puntos de victoria.

Pretor 24 se interna en la zona de despliegue Necrona superando las filas de sus Guerreros.
Con mi zona de despliegue ya bajo control, Ogenus también se adentra en la zona enemiga, pero no a tiempo de ganar la batalla.

Conclusiones

La partida se decidió con una clara victoria necrona pese a haber sufrido las bajas de un Archa de Guerra y mi Cruzada únicamente mientras que, del resto de mi ejército, sólo el segundo Archa de Guerra sufrió daños de consideración.

No puedo hacer suficiente hincapié en el error de no liberar cuanto antes los marcadores de objetivos de mis flancos.

Pese a su merecida resistencia, los escoltas Necrones del flanco derecho no deberían haber sobrevivido a toda la potencia de fuego de mi ejército durante dos turnos seguidos, además de a varias rondas de combate cuerpo a cuerpo contra Ogenus. Eso lo atribuyo a una mala suerte de órdago.
No obstante, no expulsar a los Escarabajos de mi flanco izquierdo fue “mérito” mío mayormente. Empeñado en no “desperdiciar” el Cañón de Batalla ni los Cañones Armiger contra ellos para emplearlos contra los Necroguardias, conseguí no acabar ni con unos ni con otros; una situación contra la que prevengo en mi propia sección de Manual de Guerra. Eso fueron no menos de tres rondas de batalla completas que mi oponente estuvo puntuando por controlar cinco marcadores de objetivo y en las que yo dejé de puntuar por dos de los que más accesibles me eran.

La mecánica debería ser sencilla: identificar qué debe ser destruido en cada turno y asegurarse de que así sea sin escatimar recursos. No disparar con Pretor 24 y los Helverins a los Escarabajos fue un error. Apartar a Pretor 24 del combate con ellos fue un error. Disparar a los Lokhust o a los Necroguardias mientras aún quedaban Escarabajos en ese lado fue un error. No debí fiarme de eliminar objetivos en combate cuerpo a cuerpo, sino usarlo como último recurso. Creo que si mis tiradas de dados hubieran tenido una media normal mi estrategia habría sido acertada, pero no fue así en ninguno de los dos casos.

Por otro lado, los Lokhust eran una amenaza cierta a la que no presté la debida atención. En lugar de haber lanzado a Alabarda de Plata contra los Skorpekh, quizá debería haber empleado su arsenal (al menos el Cañón Termal) contra los Lokhust. Quién sabe si habría podido reducir su número antes de que la aniquilaran en una sola fase de disparo y cómo habría discurrido la batalla a partir de ahí.

Sigo opinando que los Caballeros son capaces de hacer frente a la 9ª edición de Warhammer 40.000 con no poca solvencia. Creo que mi impericia como jugador no debería considerarse muestra de lo contrario.

Esta entrada fue publicada en Archivo, Caballeros Imperiales, Informes de Batalla y etiquetada , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s