Historia

(Presentación en Prezi)

En la llamada Era de la Tecnología la Humanidad acababa de descubrir y desarrollar los fundamentos del viaje disforme. Esta inexacta ciencia hizo que los desplazamientos espaciales pasaran de tardar décadas a unas pocas semanas, incluso días. Con este conocimiento y con los recursos de Terra y sus planetas cercanos prácticamente agotados, el ser humano se embarcó en un viaje para hacer lo que mejor sabe hacer: extenderse.

WH40K Mapa EstelarLas enormes distancias que aquellas naves eran capaces de recorrer durante los viajes disformes dieron lugar a una multitud de nuevas colonias completamente fuera de cualquier control. Estos colonos se embarcaron en viajes sin retorno en busca de su propia oportunidad de prosperar. La tecnología PCE (Plantillas de Construcción Estándar) les proveía de todo lo que pudieran necesitar en cuanto a herramientas y equipos sin necesidad de grandes conocimientos y la natural adaptabilidad e ingenio humanos hicieron el resto. Al llegar a un planeta considerado viable, los colonos hacían aterrizar sus naves y procedían a desmantelarlas para utilizarlas como semilla de su futura ciudad, y gran parte de este proceso recaía en enormes máquinas tripuladas que actuaban como gigantescos obreros.

Robot ObreroGracias a antiguos diseños PCE se crearon los primeros trajes robóticos bípedos para asistir en las tareas a gran escala. Estos trajes disponían de un dispositivo de control llamado Trono Mechanicum que, en esencia, desconecta el cerebro de su único piloto de su propio cuerpo y lo conecta al sistema servomotriz del robot. Así, estas máquinas no eran torpes instrumentos como una grúa o una pala excavadora; eran obreros gigantes con la habilidad de sus pilotos y la fuerza necesaria para acometer obras titánicas por sí mismos que, además, eran auxiliadas por equipos de otros trajes robóticos de menor tamaño. Brigadas enteras de estas máquinas deforestaron selvas enteras, abrieron minas, allanaron terrenos y asentaron los cimientos de los aislados asentamientos humanos en cuestión de décadas enfrentándose a atmósferas hostiles, criaturas indígenas y territorios extremos de forma inexorable.

Con el paso del tiempo, el hombre ya había desarrollado plenamente la segunda cosa que mejor sabe hacer: acaparar. Las colonias humanas prosperaron, se hicieron con el control de todos los recursos disponibles y se extendieron a las lunas y los planetas vecinos creando sistemas planetarios complejos. La industria y el comercio eran las nuevas religiones y eran profesadas con la avaricia propia de la Humanidad. No pasó mucho tiempo hasta que esta actividad sin medida llamara la atención más de lo que se hubiera deseado.

Saqueadores OrkosLa llegada de la Humanidad a las estrellas fue avasalladora. Formas de vida que habían habitado en sus hábitats naturales durante milenios fueron exterminadas o expulsadas sin piedad y la larga mano del Hombre reclamó para sí hasta el último tramo de tierra, agua o aire que pudiera alcanzar. Era cuestión de tiempo que los piratas y saqueadores hicieran de la rica actividad minera, agraria y comercial un jugoso objetivo, así como que razas alienígenas emprendieran la guerra para reclamar lo que les pertenecía, o para reclamar sin más. Conforme las hostilidades aumentaron, las fuerzas de defensa de las colonias se vieron rápidamente superadas; ciudades enteras cayeron y se hizo evidente que era necesario un nuevo tipo de guerrero capaz de hacer frente a la interminable oleada de depredaciones.

Los antiguos trajes-robot de construcción eran por sí solos máquinas robustas y de fuerza colosal. Desde las primeras escaramuzas se emplearon para rechazar los ataques enemigos blandiendo sus herramientas industriales como armas para despedazar vehículos y aplastar batallones enteros de infantería; de modo que fueron rediseñados. Se sustituyeron sus herramientas por armas creándose diferentes modelos en función de su papel en el campo de batalla y pasaron a ser la primera línea de defensa de las colonias. Gracias al Trono Mechanicum los robots más grandes se movían como una extensión de sus pilotos, mientras que los Yelmos Mechanicum servían a aquellos de menor tamaño para coordinarse y formar su escolta como antaño formaron sus brigadas de demolición y construcción. Así, empezaron a adiestrarse para el combate y a adaptarse a su nuevo papel de defensores. Ya no tenían tiempo para las tareas industriales; debían ser guardianes siempre dispuestos y vigilantes para mantener la oscuridad alejada de los muros de sus ciudades.

ProtectoresConforme las gestas de estos pilotos fueron creciendo y acumulándose sus victorias, empezaron a organizarse en una clase social propia. El resto de colonos ya no eran sus iguales, apenas eran sus semejantes. Desde sus cabinas de control el resto de seres humanos eran como hormigas para ellos. Un ejército entero era incapaz de igualar el poder destructivo que ellos podían desencadenar con sus armas. Las monstruosidades alienígenas y las máquinas de guerra enemigas que hacían huir a los humanos eran para ellos dignos rivales a los que podían enfrentarse cara a cara, incluso en combate cuerpo a cuerpo. Ya no eran sólo hombres, estaban por encima de los hombres. Eran gigantes de metal que conformaban un muro impenetrable contra los peligros que la galaxia les deparaba, y quienes los mantenían a raya. Habían dejado de ser obreros; ahora eran máquinas de guerra. Eran Caballeros.

Escudo de la Casa GriffithEl aislamiento de las colonias humanas fomentó la aparición de estados neofeudales en los que estas figuras fueron adoradas como gigantes protectores. Las tareas de construcción que antaño realizaban en cuestión de días recayeron en los estratos más bajos de las sociedades, pues los Caballeros no volverían a desempeñarlas. Reunidos en lo que se conocería como Casas, formaron un estatus casi aristocrático y buena parte de los recursos de sus protectorados se destinaron al mantenimiento de sus armaduras y equipos. Las Casas de Caballeros crearon sus propios escudos de armas en base a su historia; los cuales evolucionaron con el tiempo añadiendo más iconos y motivos en conmemoración de grandes gestas, convirtiéndose en símbolos de toda su tradición.

De entre las sociedades humanas que el Emperador encontró durante su expansión por la galaxia para anexionarlas a su Imperio de la Humanidad, pocas habían resistido mejor los peligros de la galaxia que aquellas custodiadas por Casas de Caballeros. De hecho, el primer contacto que tuvo lugar entre el Emperador de la recién unificada Terra y el Adeptus Mechanicus, el tecnosacerdocio de Marte, fue con el Caballero Verticorda de la casa Taranis, protectores del planeta rojo. Como muestra de buena voluntad, el Emperador ayudó a reparar la cojeante pierna de la armadura de Verticorda, dañada tiempo atrás y que se había considerado irrecuperable. Este gesto fue considerado una señal por parte de los adeptos del Dios-Máquina y facilitó en gran medida la adhesión de Marte a la causa del Emperador.

SacristanMuchos otros mundos y colonias humanas fueron descubiertas bajo la protección de Casas de Caballeros. En muchos casos las armaduras Caballero habían sido mantenidas a duras penas; habían sido utilizadas y heredadas durante siglos y no siempre se había dispuesto de la tecnología necesaria para su mantenimiento. Gracias al pacto con Marte, las Casas de Caballeros tuvieron un importante incentivo para unirse pacíficamente al Imperio de la Humanidad: sus técnicos recibirían instrucción en el seno del Adeptus Mechanicus y se les suministraría las mejores herramientas para que sus Caballeros pudieran proteger sus mundos a pleno rendimiento. Estos técnicos, que pasaron a llamarse Sacristanes, tendrían una lealtad dividida entre sus Casas y el Adeptus Mechanicus y servirían también como enlaces y embajadores entre ambos.

No obstante, muchas Casas eran fervientes defensoras de sus tradiciones ancestrales y, si bien aceptaron que sus técnicos fueran convertidos en Sacristanes y otros diversos pactos alcanzados con el tecnosacerdocio de Marte, no se dejaron influenciar por sus doctrinas. Así, si bien muchas Casas llegaron a ser conocidas como Casas de Caballeros Mechanicum, la mayoría asumió su papel como protectores del creciente Imperio de la Humanidad como Caballeros Imperiales.

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4 respuestas a Historia

  1. Alberto dijo:

    Ahora sí me ha quedado claro como hacían para poder pilotar un caballero. Yo pensaba que era un piloto sentado en su cabina con un panel de mando (lo tipico…) pero ya he leido que no. Que el proceso es mucho más complejo.

    Gracias por despejarme esa duda ! 🙂

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  2. Jason dijo:

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